¿Tus miedos y preocupaciones de salud te impiden llevar una vida satisfactoria?

¿Te identificas con varios de los siguientes síntomas?

  • Dedicas mucho tiempo de tu día a pensar en tu salud o en tus síntomas físicos.
  • Prestas mucha atención a tu cuerpo y te alarmas ante cualquier sensación física inusual.
  • Estás muy preocupado de tener una enfermedad, aunque los médicos no le dan la misma importancia.
  • Has dejado de hacer muchas cosas por miedo a ponerte enfermo o a contagiarte de alguna enfermedad.
  • Tus conversaciones y pensamientos giran en torno a las enfermedades.
  • Acudes al médico con demasiada frecuencia.
  • Crees que deberías ir al médico pero te da tanto miedo que al final no vas.
  • Tus sensaciones físicas fluctúan de acuerdo con tu tensión o tu estado de ánimo.
  • Sientes una angustia o un miedo a la muerte que te paraliza.
  • Te pones nervioso al oír hablar de las enfermedades de otras personas o al ver noticias de salud en la tele.
  • Dedicas tiempo todos los días a comprobar o revisar tu cuerpo.
  • Buscas información en Internet sobre tus síntomas o las enfermedades que te preocupan.

¿Qué puedes hacer?

Pedir ayuda a un psicólogo especializado en estos temas te puede ayudar a:

  • Cuidar de tu salud de manera eficaz y productiva.
  • Eliminar el miedo a ir al médico cuando hay motivos razonables para ello.
  • Tomar buenas decisiones con respecto a tu salud y ayudarte a seguir las pautas de tu médico.
  • Entender por qué ciertas sensaciones físicas fluctúan o funcionan de la forma en que lo hacen.
  • Aprender a gestionar tus miedos y preocupaciones de forma saludable, para que no te paralicen ni te impidan llevar una vida normal.
  • Aprender estrategias psicológicas eficaces que te permitan reducir o eliminar los psicofármacos que puedas estar tomando (siempre en coordinación con tu médico).
  • Aprender a diferenciar cuándo nuestras sensaciones físicas son producto de problemas médicos, de nuestro funcionamiento psicológico o de ambos.
  • Enfrentarte sin ansiedad a situaciones que temes (p. ej., visitar a familiares enfermos, ver las noticias, participar en conversaciones de salud con tus amigos...).
  • Reducir el tiempo que dedicas a comprobarte o a buscar información por Internet, sin por ello descuidar tu salud.
  • Sobrellevar tus sensaciones físicas o tu enfermedad con menos miedo, sufrimiento, angustia o dolor.
  • Mejorar tu calidad de vida, cuidando de tu salud física y psicológica, sin que ello te impida ser feliz y disfrutar.

¿Quieres que valoremos tu caso?

Si quieres que te ayudemos con estos objetivos, pide ya una primera sesión gratuita y sin compromiso en la que podrás explicarnos tu situación concreta y te explicaremos cómo podremos ayudarte a alcanzar su objetivos.