Una frase que te represente como terapeuta: “Cada pequeño avance te llevará a un gran cambio en tu vida”.
¿Cuál es tu formación y experiencia?
Soy psicóloga general sanitaria colegiada con número M-34020. Me gradué en Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid, donde me interesé por la psicología basada en la evidencia y el análisis de conducta.
Al terminar el Grado realicé el Máster en Terapia de Conducta en ITEMA (Instituto Terapéutico de Madrid), donde me formé a fondo en el análisis de conducta aplicado al ámbito clínico.
Posteriormente realicé el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad Europea de Madrid, donde seguí formándome tanto a nivel teórico como práctico. Hice prácticas en diferentes clínicas con un enfoque basado en la evidencia científica, y en el Teléfono ANAR, donde me formé y participé como voluntaria en la actuación telefónica en situaciones de crisis con población infanto-juvenil.
A partir de ahí empecé a llevar mis primeros casos como psicóloga sanitaria de forma autónoma y en diferentes clínicas, entre ellas, el Servicio de Psicología Aplicada de la UNED. Más adelante comencé mi colaboración con Libertia Psicología, donde actualmente colaboro realizando terapia online con población adulta e infanto-juvenil.
¿Cómo describirías tu forma de acompañar a una persona en terapia?
Me parece muy importante generar un clima de confianza y cercano con la persona que viene a terapia, para que sienta que está en su espacio seguro, y desde ahí trabajar para dirigirnos a conseguir sus objetivos. Intento combinar la cercanía con la rigurosidad, trabajando siempre desde la evidencia científica y la ética profesional.
¿Qué te emociona de tu trabajo?
Desde muy joven me ha interesado enormemente entender el comportamiento humano, y tenía claro que quería dedicarme a ser terapeuta, por lo que considero que en mi caso es algo muy vocacional.
Me siento muy afortunada de poder dedicarme a este trabajo, y acompañar a personas que confían en mí para que juntas trabajemos en mejorar su calidad de vida. Observar cómo su vida va cambiando, y cómo van logrando sus objetivos a través del proceso terapéutico es maravilloso.
¿Qué te gustaría que una persona sepa antes de empezar terapia contigo?
Me gustaría que supiera que está en un espacio seguro en el que en ningún momento se le va a juzgar, y que no está sola con el problema que le trae a consulta. A partir del momento en que empieza la terapia somos un equipo, y voy a utilizar todo mi conocimiento y habilidades para ayudarle a lograr sus objetivos terapéuticos.
¿Qué te ha enseñado tu experiencia como terapeuta?
A no perder de vista que la terapia psicológica es un proceso, y que cada persona tiene sus tiempos que dependen de distintas variables, que en muchos casos no controla la persona que viene a consulta ni tampoco controlo yo. Por este motivo, es importante celebrar cada aproximación a los objetivos, y tener presente que los objetivos pueden tardar tiempo en conseguirse, pero eso no significa que no nos estemos acercando a ellos en cada avance, ya que “la montaña no se sube en un día y cada paso te acerca a la cima”.
¿Qué te ayuda a conectar con tus consultantes?
Tener presente que cada persona tiene su propia historia de aprendizaje, y desde ahí entender de qué manera percibe el mundo esa persona, sin juzgar y entendiendo que detrás de cada persona que decide acudir a terapia hay sufrimiento humano.
Si quieres empezar un proceso terapéutico o solicitar más información estaremos encantadas de ayudarte.
