Una frase que te represente como terapeuta: “Menos lucha interna y más dirección con sentido”.

¿Cuál es tu formación y experiencia?

Soy psicóloga con autorización sanitaria colegiada con número M-29573. Graduada en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), donde descubrí mi pasión por entender el comportamiento humano.

Esta pasión me hizo querer especializarme más y estudiar el máster en Terapia de Conducta por el Instituto Terapéutico de Madrid (ITEMA).

Al finalizar el máster, comencé mi participación en Libertia Psicología donde compaginé la terapia con adultos con la terapia infantil y adolescente, especializándome poco a poco también en ese ámbito.

Posteriormente, pasé a formar parte del equipo directivo de Libertia como Responsable del área de terapia, continuando a su vez mi práctica clínica.

¿Cómo describirías tu forma de acompañar a una persona en terapia?

Mi enfoque terapéutico está centrado en el cambio, en construir un camino propio, pero siempre acompañando a la persona en los momentos difíciles. Doy el máximo en cada caso, poniendo a disposición de la persona todo mi conocimiento y ganas para conseguir juntas que alcance sus objetivos, así como para que entienda su propio comportamiento y pueda mantener los cambios alcanzados en el largo plazo. Y entender el contexto y circunstancias que atraviesa la persona es una parte fundamental de mi forma de trabajar y de concebir los problemas psicológicos. 

¿Qué te emociona de tu trabajo?

Cuando la persona va entendiendo su propio comportamiento, detectando patrones fuera de las sesiones y ves como va interiorizando lo trabajado en terapia. Ver cómo la persona consigue dar pasos que al principio se veían muy lejos, y poco a poco va superando escalones y sintiéndose cada vez mejor. Como lo que parecía utópico se va volviendo una realidad para la persona. 

¿Qué te gustaría que una persona sepa antes de empezar terapia contigo?

Que podemos hablar de todo, que en mis sesiones no hay filtros ni juicios, para mí cada historia merece ser escuchada con dignidad. De esa manera será como de verdad podamos encontrar la causa de los problemas y por tanto enfocarnos en las soluciones, poniendo el foco en los "para qué" y en el "cómo". 

¿Qué te ha enseñado tu experiencia como terapeuta?

Que para conseguir cambios reales se necesita el trabajo de las dos personas. Cuando estudiamos y salimos de la carrera, con muchas ganas de ayudar, creemos que depende todo del psicólogo, pero mi experiencia me ha enseñado que la participación de la otra persona es fundamental para alcanzar los objetivos. También que a veces no hace falta sentirse mejor para vivir mejor, y que cambiar la forma en la que nos relacionamos con el malestar es clave. 

¿Qué te ayuda a conectar con tus consultantes?

Escuchar y entender. Estar presente e imaginar cómo es para esa persona la situación que me está contando, teniendo en cuenta cuál ha sido su historia de vida y su contexto actual. 

 

Si quieres empezar un proceso terapéutico o solicitar más información estaremos encantadas de ayudarte.